El cerebro puede entrenarse: 3 estrategias para disfrutar del ejercicio físico

El deporte ayuda a liberar endorfinas que aumentan el bienestar. Los expertos afirman que es posible entrenar al cerebro para encontrar placer en la actividad física.

Para muchos, realizar actividad física regular es una obligación, una tarea tediosa que debe soportarse para conseguir logros físicos o de salud. Si bien estar en movimiento acarrea múltiples beneficios como mayor agilidad, mejor control del peso y un mejor estado corporal general, para algunas personas el entrenamiento es un desafío cuesta arriba.

Entonces, para romper la barrera del aburrimiento, es necesario entrenar también al cerebro. Algunas estrategias mentales pueden convertir a la actividad física en uno de los momentos más placenteros del día.

El cerebro también se entrena

Una nueva investigación publicada en la revista especializada Medicine & Science in Sports & Exercise, examinó en profundidad la actividad cerebral durante el ejercicio, con el fin de comprender el vínculo entre el placer o displacer, la mente y el entrenamiento. El estudio sugirió que cualquier persona, incluso aquellas reacias al entrenamiento físico, puede cambiar sus patrones de pensamiento y con perseverancia, se puede terminar disfrutando de los deportes. Empezar, no abandonar, y ser constante es fundamental para que esto ocurra.

El equipo científico de la Universidad de Turku en Finlandia trabajó con 64 voluntarios que, tras sesiones intensas de entrenamiento de spinning, completaron cuestionarios sobre sus sentimientos y actitudes respecto al ejercicio y también se sometieron a escaneos para evaluar los cambios en su actividad cerebral durante los ejercicios.

Los investigadores estudiaron la función de los receptores cerebrales que responden a la presencia de analgésicos naturales (opiáceos endógenos) producidos por el propio cuerpo y que juegan un papel importante en la respuesta al dolor, manteniendo la motivación y regulando emociones como el estrés y la ansiedad.

Los investigadores señalaron que los receptores opioides centrales (MOR, por sus siglas en inglés) modulan las respuestas afectivas al ejercicio físico. “Las personas con mayor capacidad aeróbica reportaron mejoras en el estado de ánimo inducidas por el ejercicio que aquellas con menor condición física”, apuntaron en su informe.

Según este estudio es posible “programar al cerebro”, ya que cuanto más se persiste en el ejercicio físico, mejor es la actividad de los receptores opioides cerebrales. Por eso, hasta para quienes el entrenamiento es tedioso, obligarse al principio para disfrutar más adelante, puede ser la regla.

 

 

Fuente: www.infobae.com

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