Redes sociales: Cómo afectan nuestras emociones

aprender a manejar, conscientemente, las redes sociales

Lejos de utilizarlas para comunicarse normalmente la mayoría de personas emplean las redes sociales como un mecanismo para alimentar su ego, mientras que a otras incluso les mina la autoestima. Tenemos al menos un perfil donde compartimos nuestra vida. Desde nuestras vacaciones a actividades de fin de semana, reflexiones y noticias.


  • ¿Sabías que las redes sociales afectan nuestras emociones y que tienen un gran poder sobre nuestro estado de ánimo?

Cada vez hay más interacción “tecnológica” y menos personal, eso nos afecta tanto como nos ayuda. Así es, ya que tenemos una idea falsa de “tener amigos” o “saber del otro”. Las redes sociales y los mensajes a través del móvil se han convertido en los medios para conocer gente, interactuar y estar al tanto de las novedades de familiares o amigos.
En pacientes con depresión aguda el contacto físico es fundamental para reducir el cuadro y un tratamiento eficaz no incluye interacción a través de los dispositivos actuales. La comunicación con medios digitales tienen un impacto positivo en cuestiones relacionadas con el sentido de pertenencia, la autoestima o el estado de ánimo en los adolescentes y en los adultos jóvenes.
Sin embargo estos beneficios son menores que si las interacciones son en persona. El uso de estos portales está asociado a aspectos negativos tales como la tristeza, el estrés, la soledad y la baja autoestima. Podemos sentirnos menos que los demás, compararnos todo el tiempo y pensando por qué el otro tiene una “mejor vida” según las publicaciones o comentarios que realiza.

  • Una de las principales características de las redes sociales es que no nos mostramos tal cual somos

Es decir, que formamos un perfil con aquello que nos hace parecer más felices, más enamorados o más divertidos. Pero en realidad tapamos los momentos menos agradables de las relaciones, del trabajo, del día a día, etc. Muchas personas no poseen un “filtro” y no se pueden contener con lo que publican. Utilizan las redes sociales para expresarse o bien para demostrar que son superiores al resto (aunque sea de forma inconsciente). “Tomaré una foto para subirla al Facebook” es una frase muy habitual pero ¿Por qué no hacemos una foto para tener un lindo recuerdo de un momento especial? O mejor aún ¿Por qué no dejamos de lado el móvil o la cámara y nos dedicamos a disfrutar de la situación?
Las personas mayores de 40 años siguen prefiriendo la comunicación cara a cara o, por lo menos, “voz a voz” llamando por teléfono en lugar de enviar un mensaje. Además el comportamiento en las redes sociales es exponerse más y le prestan mayor atención a la privacidad, en comparación con los jóvenes, quienes no tienen en cuenta qué cosas comparten y quiénes pueden ver ese contenido. La generación nacida después del año 2000 se ha criado en contacto directo con la tecnología, la cual forma parte de sus vidas desde el vientre materno. Para ellos la comunicación a través de las redes sociales es lo más normal del mundo y cada vez son más pequeños cuando abren un perfil en ellas.

  • Influencia de las redes sociales en los jóvenes

Las redes sociales han influido especialmente en la población más joven, los considerados como “nativos digitales”. Internet despierta emociones en los adolescentes, ayuda a expresarlas, afecta a la formación de la personalidad y modula la manera en la que las reacciones se muestran. Actualmente, la comunicación es mucho más instantánea y eficaz que hace unos años. Esto provoca un refuerzo positivo más inmediato.
El mayor acceso a la gratificación aumenta el uso y en consecuencia, disminuye las interacciones sociales. Según los últimos estudios, los adolescentes presentan más dificultades para identificar señales emocionales cara a cara. Lo que, a su vez, disminuye las interacciones físicas por las dificultades que éstas les provocan.
Finalmente, la aparición del fenómeno Instagramer y Youtuber ha fomentado una nueva forma de expresión emocional. Los youtubers se desnudan emocionalmente delante de millones de personas. Este nuevo modelo premia la espontaneidad, lo natural, lo cercano y con ello, lo emocional. Estos «youtubers» han conseguido acabar con la diversidad, han facilitado que muchos jóvenes muestren sus emociones y que sean capaces más de empatizar. A muchos jóvenes (y no tan jóvenes) les cuesta dejar sus móviles e irse a dormir y muchos se despiertan durante la noche para revisar si tienen mensajes. Esto ocasiona que durante el día se sientan mucho más cansados.

  • Las redes sociales generan tanta dependencia que llega un momento en que se convierten en el 100% de la vida.

Por consiguiente, cuando algo negativo ocurre en las redes sociales, como recibir un comentario negativo, puede llegar a generar síntomas depresivos. El contacto humano ha cambiado y las redes sociales actualmente median en la comunicación emocional.
No obstante, más allá de las diferencias generacionales, los patrones sociales que usamos para comunicarnos son los mismos. Esto quiere decir que nos movemos en círculos donde hay personas con intereses similares a los nuestros. Lo que cambia es la forma en que interactuamos con los demás.
La influencia que tienen las redes sociales en la autoestima es mayor en aquellas personas con gran dependencia de las mismas. El mecanismo de recompensas o de reconocimiento puede actuar de la misma manera sea en línea o desconectado. Necesitamos sentirnos “aprobados” por los demás para mejorar nuestra autoestima. Un típico “me gusta” de Facebook significa para muchos una recompensa o un aliciente para nuestros problemas, pero esto no debería ser así. La cantidad de amigos, seguidores o comentarios parece ser el medio de demostrar popularidad y, sobre todo, de obtener felicidad.
■Las redes sociales estimulan cuatro funciones cerebrales:

  • Autosuficiencia
  • Búsqueda de aprobación
  • Comparación
  • Mecanismo de deseo sexual

Si bien podemos pensar que alguien que se encuentra todo el día conectado y postea decenas de imágenes es alguien dichoso, en realidad, cuantas más horas se usa una red social, mayor es el grado de infelicidad e insatisfacción.
¿Por qué será que en una gran parte de las publicaciones de estas personas adictas a las redes sociales se muestran triunfos, cosas lindas y momentos felices?
Quizás se deba a que necesitan demostrarle al mundo lo alegres que están o que estén usando esta plataforma para no sentirse inferiores al resto.
Para evitar que las redes sociales afecten nuestras emociones debemos recordar cuáles son sus objetivos y no darles mayor importancia de la que realmente tienen.
Se trata de un canal o un medio de comunicación como cualquier otro y nada más.


Fuente: Todo Salud https://todosaludonline.com.ar/

Esta entrada tiene un comentario

  1. Eugenia

    Acuerdo completamente y considero que es función de los mayores de 40 que conocemos otra forma de relacionarnos, el ser ejemplo de las generaciones más jóvenes. Sin coartar sus posibilidades a través de la tecnología pero mostrando que es un mecanismo más y no EL medio para relacionarse. Reforzar sus ventajas y evitar que invada otros aspectos posibles, buscando un equilibrio.

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