La odisea de darle medicamentos a tu perro o a tu gato

Suministrar medicación a un animal de compañía puede ser un proceso estresante. Consejos para que no se convierta en una tarea imposible.

Luego de la receta del médico veterinario comienza una segunda etapa del cumplimiento del tratamiento que se puede transformar en una batalla campal declarada. Suministrar medicamentos a un animal de compañía puede ser un proceso enormemente estresante, tanto para el animal como para el tutor que pretende hacerlo.

Las diferentes presentaciones ameritan conocer los distintos métodos que existen para garantizar el suministro con el mínimo estrés por parte del paciente animal.

Por ejemplo, para administrar un jarabe, es una buena práctica hacerlo diluido en agua o mezclado con algún tipo de comida húmeda y sabrosa.

El poderoso olfato de los perros y de los gatos puede atentar contra esta práctica por lo que si esto falla se puede intentar la dilución de la dosis en agua y dársela en la comisura labial con ayuda de una jeringa sin aguja, cuyo extremo morderá y que oprimiremos acompasadamente.

Como hacerlo en perros:

1 – Mantenga firme la cabeza del perro e introduzca la punta de la jeringa en la comisura del labio, permitiendo que muerda su extremo

2 – Mantenga la cabeza del animal inclinada hacia arriba para favorecer la deglución del líquido

3 – Presione lenta y acompasadamente el émbolo de la jeringa permitiendo que el líquido fluya despaciosamente para ser tragado

4 – Asegúrese que el animal no elimine el líquido ni lo vomite en los minutos siguientes al suministro

Como hacerlo en gatos:

1 – Mantenga al gato en brazos y posicione su hocico inclinado hacia arriba

2- Coloque la punta de la jeringa por el costado de su boca y procedo de manera semejante a lo explicado para el perro permitiendo el flujo lento y acompasado con la deglución del líquido a suministrar

3- Muchos gatos echan espuma o salivan exageradamente por el mal gusto del medicamento. Lo indicado es diluir lo más posible. Si se trata de pastillas o comprimidos una forma muy sencilla de administrarlas es escondiéndola en algún alimento blando o pastoso. A veces resulta útil, si el medicamento lo permite por su formulación e indicaciones, triturarlo finamente y combinarlo con alimentos.

Si no es posible enmascarar al remedio la opción será el suministro compulsivo:

En perros:

1 – Sostenga forme la cabeza y abra la boca presionando los lados de su mandíbula, con los dedos índice y pulgar a la altura de las comisuras labiales que coinciden con el espacio interdental llamado barra.

2- Coloque el medicamento, con la otra mano, lo más atrás del paladar que se pueda, luego de la bajada posterior de la lengua.

3- Cierre la boca y manténgala cerrada por unos segundos o hasta que saque el perro saque la lengua.

En gatos:

1- Sujete bien al gato manteniendo firme su cabeza

2- Abra la boca colocando el pulgar y el índice detrás de sus colmillos y con la otra mano abra suavemente la boca

3- Coloque la pastilla o comprimido lo más atrás del paladar que se pueda y mantenga cerrada la boca por unos segundos. Si se trata de medicamentos de uso tópico externo ya sean cremas o gotas para los ojos u oídos, hay procedimientos básicos que resulta muy práctico seguir para optimizar los resultados.

Antes de hacerlo, es una buena recomendación limpiar, según las indicaciones de su médico veterinario de confianza, la zona donde se va a aplicar el medicamento.

Cuando se trate de gotas para los ojos, mantenga firme la cabeza del perro o gato, abra suavemente los párpados, usando el índice y el pulgar de una mano y con la otra mano coloque la gota evitando el parpadeo inmediato.

Si se trata de gotas para los oídos el mejor método es colocar la cantidad de gotas indicadas en una jeringa sin aguja e instilarlas dentro del conducto auditivo introduciendo la jeringa en él al tiempo que se tira suavemente hacia arriba de la punta de la oreja para rectificar el conducto.

Es muy útil y pertinente masajear la base del conducto luego de aplicar la gota, para que la penetración uniforme quede garantizada.

En cualquier caso, al suministrar cualquier tipo de medicamento a los animales de compañía, se los debe premiar con algún tipo de recompensa alimenticia apta para ellos.

Este procedimiento refuerza la idea de que los medicamentos son buenos y alejan el momento de una situación de estrés. La paciencia y la comprensión deben ser nuestras herramientas fundamentales a la hora de suministrar medicamentos a nuestros animales de compañía.

*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.

 

Fuente: www.infobae.com

 

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