El intendente Gonzalo Braidot explicó que el municipio trabaja junto a Defensa Civil e instituciones locales para reducir los riesgos de anegamientos. Se relevaron las zonas vulnerables, se prepararon posibles centros de evacuación y se pidió a los vecinos adoptar medidas preventivas en sus viviendas.
El mandatario señaló que el trabajo comenzó hace tiempo e involucra a las distintas secretarías municipales y a las instituciones que integran el sistema de Defensa Civil de la ciudad. El objetivo es establecer las responsabilidades de cada sector y actuar de manera anticipada en los lugares considerados de mayor riesgo.
“Realizamos un protocolo de acción, con la responsabilidad de cada sector y de cada actor, para poder llegar preventivamente a aquellos lugares que entendemos que son necesarios”, explicó Braidot.
Relevamiento de zonas vulnerables y preparación para emergencias
Entre las primeras acciones, el municipio realizó un relevamiento de los sectores que podrían verse afectados por las lluvias y las inundaciones. A partir de ese diagnóstico, los equipos de Servicios Públicos y Obras Públicas trabajan en puntos estratégicos, con tareas de mejora y mantenimiento de los desagües troncales.
Los operativos también incluyen la intervención de las secretarías de Desarrollo Humano, Gobierno y Salud, cuyos equipos visitan a las familias que residen en las denominadas zonas rojas, identificadas por su mayor vulnerabilidad ante los anegamientos.
Según indicó el intendente, los principales factores de riesgo son la crecida del arroyo del Rey y las precipitaciones intensas. Por ese motivo, se avanzó en la organización de posibles evacuaciones y en la identificación de centros de alojamiento junto a vecinales e instituciones de la ciudad.
Braidot sostuvo que el municipio mantiene un monitoreo permanente de tres variables fundamentales: la crecida del río Paraná, el nivel del arroyo del Rey y las lluvias. “Cuando se dan las tres a la vez, sabemos que vamos a estar en inconvenientes y es allí donde tenemos que aplicar el protocolo de emergencia inmediato con todos los equipos de trabajo”, advirtió.
Asimismo, mencionó que los pronósticos disponibles al momento de la entrevista anticipaban diez días de relativa tranquilidad en materia de precipitaciones, aunque remarcó la importancia de continuar con la vigilancia y las tareas preventivas.
El pedido a los vecinos: prepararse y consultar fuentes oficiales
Braidot también hizo hincapié en la responsabilidad de los ciudadanos y recomendó tomar medidas sencillas para reducir los riesgos dentro de cada vivienda.
“Puertas para adentro, mejorar su vivienda, estar preparados”, expresó, al señalar que es importante mantener las casas en condiciones y contar con elementos que permitan actuar rápidamente ante una emergencia.
En ese sentido, sugirió disponer de dos, tres o cuatro bolsas de arena para utilizarlas como barrera en caso de que el agua amenace con ingresar a los domicilios. Según explicó, se trata de una medida preventiva de bajo costo que puede evitar mayores complicaciones durante una noche de lluvias intensas.
El intendente también pidió mantenerse informados a través de los canales oficiales del municipio y evitar la difusión de versiones no verificadas en las redes sociales. Además, convocó a los vecinos a comunicar cualquier problema detectado en sus barrios, como obstrucciones en desagües o necesidades de limpieza, para facilitar la intervención de los equipos municipales.
Coordinación con Bomberos y Defensa Civil
En cuanto a la atención de posibles emergencias, el municipio trabaja de manera coordinada con Bomberos, una de las instituciones que recibe habitualmente llamados ante situaciones de riesgo.
Braidot informó que el número de Atención Ciudadana, utilizado diariamente para reclamos y consultas, también estará disponible durante las emergencias. La línea será difundida a través de los canales oficiales para que los vecinos puedan comunicar situaciones concretas y facilitar la coordinación entre Bomberos y los equipos de Defensa Civil.
Finalmente, el intendente remarcó que la preparación anticipada y el trabajo conjunto entre el Estado y la comunidad serán fundamentales para afrontar el escenario climático previsto. La prioridad, sostuvo, es identificar los riesgos, actuar preventivamente y contar con una respuesta organizada si las condiciones del tiempo requieren activar el protocolo de emergencia.
Fuente: RegiónNet







