Así actúan los gatos ante las personas antigato

Qué es lo que hace que un felino se acerque o aleje de las personas. Recomendaciones para contar con su aceptación.

Los gatos suelen acercarse a las personas que los respetan, que no los agobian, que no los molestan, ni los atormentan, según el criterio propio y bien felino de cada gato.

Las personas agraciadas con los favores circunstanciales del gato son aquellas que saben cuándo el gato les está pidiendo que se detengan de acariciarlo, por ejemplo.

Cuanto esas personas antes lo perciban, mejor considerados por el gato serán y más cerca de sus preferencias estarán.

Los gatos primero advierten, luego piden, rogando después y agrediendo finalmente. La agresión suele ir seguida del rechazo definitivo o, por mucho tiempo.

La cuestión más importante es entonces respetarlo y que, como consecuencia de ello, se establezca una mutua relación de confianza.

Los gatos prefieren una compañía porque la asocian con la presencia de algo positivo.

El gato observa y anota en su memoria qué integrantes de su entorno le aportan más cosas y actitudes positivas. Un ejemplo podría ser si al jugar con esa persona se respetan sus límites y siempre juega con él cuando el gato quiere y no solo cuando el otro lo desea.

También el alimento juega un rol fundamental. Por ello la persona que le da de comer también goza de la elección gatuna, en general.

A los gatos nunca se los debe retar y mucho menos castigar (aseveración válida para cualquier animal) ya que la agresión física o el grito están completamente injustificados para el código felino y solo le producen miedo.

Los gatos son muy sensibles y se vuelven temerosos y huidizos frente a estas malas experiencias que les generan solamente estrés y malestar.

La relación con el gato se debe basar en la recompensa, el afecto, y la suavidad como conceptos que deben prevalecer.

Si no se relacionan con humanos los gatos no serán gatos completos y aunque los consideramos independientes, nos necesitan y les gusta estar en nuestra compañía, ya que esto les crea un sentimiento de seguridad, al sentirse protegidos.

Esta es la razón por la que cuesta tanto introducir un nuevo animal al grupo ya que la ruptura de la rutina y el contexto da inseguridad y las más de las veces los cambios son considerados como una amenaza.

*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.

 

Fuente: www.infobae.com

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