Alquilan axilas de mujeres como espacio publicitario

De todos los lugares para anunciar en un ser humano, las axilas son probablemente las última de la lista para la mayoría de las personas, pero una empresa japonesa cree que son bienes raíces de primer nivel, y actualmente están reclutando modelos femeninas jóvenes dispuestas a caminar con anuncios en sus sobacos.

Las vallas publicitarias vivas y que respiran no son exactamente un concepto nuevo. Brandon Chicotsky ha estado alquilando su cabeza calva como espacio publicitario para compañías dispuestas a pagarle cientos de dólares por día durante años, y él es solo un ejemplo. También está el caso de Hostgator M. Dotcom, que alguna vez se tatuó logos de empresas en su rostro con fines de lucro, o el de Jason George, un autodenominado “cartel humano” que se tatuó cientos de logos de empresas que afectaron su vida de alguna manera, por todo su cuerpo. Pero mientras que la mayoría de estas personas ofrecían las partes más visibles de sus cuerpos, como la cabeza o la cara, Wakino Ad Company apuesta todo a las axilas.

Si sos un ejecutivo que ha tenido suficiente publicidad tradicional, tal vez te gustaría probar los anuncios de axila. Por una tarifa tan accesible como USD 89.99 por hora, Wakino empastará su anuncio personalizado en las axilas de una joven modelo que hará todo lo posible para hacerlo lo más visible posible. Sin embargo, no está claro cómo funcionará el asunto, ya que aparte de aferrarse a la baranda en el transporte público, o estirar los brazos hacia arriba de vez en cuando, no hay demasiadas formas de hacer visibles las axilas.

Wakino Ad Company acaba de comenzar a operar, por lo que es importante saber qué tan exitoso será, pero han lanzado varios anuncios conceptuales para ayudar a los potenciales clientes a visualizar mejor las posibilidades. Incluso han conseguido su primer cliente, una cadena de dermatología y tratamiento de belleza que utiliza los anuncios de axila para promover su procedimiento de depilación sin dolor en las axilas.

 

 

Fuente: www.periodismo.com

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