Alerta por monóxido de carbono: 9 consejconsejos para prevenir intoxicaciones y accidentes

Es un gas muy peligroso que no tiene color, ni olor. Su acumulación en el torrente sanguíneo puede ser mortal.

Las bajas temperaturas de invierno inauguran la temporada alta de uso de estufas, calefactores y otros artefactos para mantener los ambientes más templados. Para evitar accidentes, es necesario verificar que los dispositivos estén en buen estado y que hayan sido instalados y revisados por un gasista matriculado. Además, siempre hay que recordar que los ambientes deben ventilarse.

La doctora Stella Maris Cuevas, otorrinolaringóloga y experta en olfato, explicó que “el monóxido de carbono es un gas muy tóxico, que no tiene color ni olor. Su acumulación en el torrente sanguíneo causa intoxicación y, en ocasiones, incluso la muerte. Esto le ha valido los nombres de asesino invisible, asesino silencioso o gran simulador”.

“Todos podemos ser víctimas de la intoxicación por monóxido de carbono, pero esta es prevenible y si es prevenible, es evitable. Las causas más comunes son debido al mal funcionamiento de artefactos domésticos de combustión en ambientes cerrados”, señaló Sabrina Baldonedo, médica toxicóloga de la división de Toxicología del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Ciudad de Buenos Aires.

Cuando persona inhala monóxido de carbono, éste “se combina con la hemoglobina de la sangre a través de los pulmones e impide que el oxígeno llegue a los órganos vitales”, agregó Baldonedo.

Escape o fuga de gas

El gas natural es un hidrocarburo compuesto por una mezcla de gases naturales con toxicidad nula. El mismo se distribuye por cañerías a industrias, usinas y hogares residenciales. No tiene olor distintivo por lo que se odoriza para que pueda percibirse y así advertir fugas o escapes, señalaron desde MetroGAS.

Las fugas de gas pueden ocurrir por falta de mantenimiento en la red interna, artefactos dañados, descuidos por mal uso o instalaciones en mal estado, por antigüedad o por el uso de materiales antirreglamentarios. Como consecuencia de ellos pueden producirse incendios, explosiones o asfixia.

Ante un escape de gas menor es indispensable cerrar la llave de paso, verificar que los artefactos estén correctamente cerrados y llamar a un gasista matriculado para arreglar la fuga o pérdida.

En caso de que se trate de un escape de más grande -sentir mucho olor a gas, soplido o explosión- evacuar el lugar o la vivienda, llamar a la empresa distribuidora y a emergencias.

Intoxicación por monóxido de carbono

A diferencia del gas natural, el monóxido de carbono es un gas tóxico que se produce por la mala combustión de un artefacto y a determinados niveles de concentración y periodo de exposición, puede causar dolor de cabeza, mareos, vómito, palpitaciones e incluso la muerte. Se lo denomina el enemigo silencio, ya que carece de olor, sabor, color y, además, no irrita ojos ni nariz.

La doctora Stella Maris Cuevas, otorrinolaringóloga y experta en olfato, explicó que “los glóbulos rojos son las células de la sangre encargadas de transportar el oxígeno por todo el cuerpo. Ante la presencia de monóxido de carbono en el aire, el organismo reemplaza el oxígeno en los glóbulos rojos con el monóxido de carbono, y esto causa daños graves en los diferentes tejidos”.

Es primordial actuar rapidez en el caso que se sospeche de una posible intoxicación: ventilar los ambientes, trasladar a la persona afectada a un lugar abierto y fresco y llamar al servicio de emergencias.

Consejos para prevenir accidentes por monóxido de carbono

1 – Instalar y hacer revisar periódicamente los artefactos por un gasista matriculado. Todas las distribuidoras tienen listados a disposición de los clientes con la nómina de instaladores matriculados de acuerdo con categorías que se otorgan para ejecutar determinados tipos de trabajos

2 – Asegurarse que el color de la llama que emite el artefacto a gas sea uniforme y de color azul. Si su tonalidad es anaranjada, indica que funciona en forma defectuosa.

3- Asegurarse la ventilación permanente de los ambientes (a través de rejillas compensadoras reglamentarias). Es fundamental contar con un espacio por el que se renueve el aire.

4 – Verificar que los conductos de ventilación de un artefacto no tengan ningún tipo de angostamiento, escalonamiento o acople en su recorrido hacia el exterior. Cualquier tipo de obstrucción –como los nidos de pájaros o roedores- generará que el monóxido de carbono se acumule y vuelva al interior de la vivienda.

5 – No colocar artefactos a gas en baños o dormitorios, salvo que sean de tiro balanceado.

6 – Los artefactos de tiro balanceado no deben dirigir sus gases quemados a ambientes cerrados.

7 – No utilizar hornallas y hornos de la cocina para calefaccionar el ambiente.

8 – En caso de usar braseros, estufas a kerosene y salamandras, hay que mantenerlas apagadas durante la noche.

9 – Al comprar un artefacto, verificar que esté aprobado por un organismo certificador. Debe tener adherida la oblea con el sol naciente que dice “Gas”.

Síntomas de intoxicación

“Los síntomas de intoxicación por monóxido de carbono varían según la edad y a la presencia o no de enfermedades de base como alteraciones cardíacas y pulmonares, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), alergia y tabaquismo, entre otras”, advirtió la doctora Cuevas.

Entre las señales más frecuentes de intoxicación se destacan:

– Cefalea

– Mareos

– Cansancio y fatiga

– Sueño excesivo

– Alteraciones visuales

– Náuseas y vómitos

– Convulsiones

– Estado confusional

Si se advierte la presencia de algunos de estos síntomas, se debe ventilar el ambiente, permitir la entrada de aire fresco, apagar los artefactos y concurrir al centro médico más cercano, recordó la doctora Cuevas.

 

Fuente: www.infobae.com

 

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