La hidratación es imprescindible para la salud y repercute en los estados de ánimo y en las emociones.
¿Estás de mal humor? ¿Sentis cansancio o fastidio? ¿No tenés ganas de hacer nada? Si las respuestas a todas estas preguntas son afirmativas una razón podría ser la falta de una buena hidratación. Por eso, la primera pregunta que deberíamos hacernos a diario es: ¿estoy bien hidratado? El invierno suele confundirnos y hacernos pensar que durante los meses de frío no es necesario tomar tanta agua como en verano. Sin embargo, este es un error frecuente; tomar agua, al menos dos litros por día, es un hábito que debe mantenerse los 365 días del año.
“El agua, al igual que el oxígeno, es imprescindible para la vida y es la mejor fuente de hidratación que tenemos”, explica Verónica Villar Freuler, médica del Servicio de Nutrición del Hospital Alemán (MN 12915). Por eso, no es lo mismo tomar infusiones calientes u otras bebidas en lugar de agua. “En invierno, por lo general, la gente se hidrata menos, tiene menos ganas de tomar agua y bebe infusiones calientes que siempre son en menor cantidad o consume mate que puede tener un efecto diurético. También, es habitual tomar alcohol, en especial bebidas blancas para el frío, que no son buenas para la nuestra salud, ni para nuestro riñón porque nos deshidratan, no suman, sino que restan”, señala Gabriel Lapman, médico cardiólogo, nefrólogo, especialista en hipertensión arterial (MN 119.066)
Según el nefrólogo, algo muy habitual en esta época del año es deshidratarnos sin darnos cuenta, a través de la transpiración que origina pérdidas “insensibles”. “Como especialista en hidratación, porque el nefrólogo se encarga de que los riñones funcionen bien, esto solo se consigue si uno se hidrata bien, por eso recomiendo que las personas beban al menos dos o dos litros y medio de agua por día, más allá de las infusiones y de las frutas y verduras”, asegura Lapman.
Fuente: www.lanacion.com.ar