La Pastoral de Juventud organiza una propuesta abierta a familias, jóvenes y adultos para participar del encuentro con el Pontífice. El viaje partirá el 8 de noviembre por la noche y contempla alojamiento en Villa Allende, un recorrido por la ciudad de Córdoba y la participación en el evento con el Papa.
La Diócesis de Reconquista se prepara para acompañar la visita del papa León XIV a la Argentina con una propuesta de viaje que busca reunir a jóvenes, familias y personas de distintas edades. La iniciativa es impulsada por la Pastoral de Juventud y contempla permanecer en Córdoba desde el día previo al encuentro con el Pontífice.
El sacerdote David Herman explicó que, si bien distintas parroquias y movimientos de la Diócesis ya están organizando sus propios viajes, desde la Pastoral de Juventud decidieron ampliar la convocatoria. “Lo quisimos hacer extensivo y abrir también para todas las personas, ya sean personas mayores o chicos que vayan con los padres o con los abuelos. La idea es que sea un poco familiar”, señaló.
La propuesta busca diferenciarse de los viajes que contemplan ir y regresar en la misma jornada. En este caso, la delegación partirá desde Reconquista el domingo 8 de noviembre por la noche y llegará a Córdoba con anticipación para descansar y recorrer la ciudad. “Es ir un día antes para poder también recorrer un poco la ciudad de Córdoba, conocer un poco la historia y, al mismo tiempo, conocer también la religiosidad popular de la gente de ahí”, explicó Herman.
El sacerdote consideró que contar con ese tiempo previo permitirá llegar al encuentro con León XIV con otra predisposición. “También cómo oxigenar la cabeza creo que viene bien, permitirnos descansar ese día antes, poder descansar un rato a la noche para luego ir ya al encuentro con el Papa de otra manera”, sostuvo.
Un encuentro que trasciende lo religioso
Herman también reflexionó sobre el significado que puede tener para los fieles encontrarse personalmente con el Papa, a quien definió como el obispo de Roma y como una persona que desarrolla un servicio dentro de la Iglesia.
“Conocer al Papa, que es el obispo de Roma en realidad, y que él, como nosotros, tiene otros servicios. Así como vos tenés el servicio de la radio, de las noticias, o como los profes, el Papa tiene el servicio también de presidir la Iglesia”, indicó.
En ese sentido, remarcó que el encuentro puede ayudar a humanizar la figura del Pontífice y a comprender que detrás de su función existe una persona con fortalezas y fragilidades.
“No es un extraterrestre, no es un superpoderoso, sino que también este encuentro nos va a permitir encontrarnos con otras personas. Es una persona común y corriente, con sus debilidades, con sus fragilidades y también con las fortalezas que tiene”, manifestó.
Para el sacerdote, la convocatoria también representa una oportunidad para encontrarse con otros y renovar el sentido comunitario de la Iglesia. “Esa es la Iglesia de realidad: somos una familia que camina herida, pero al mismo tiempo con esperanza”, acentuó.
Durante la entrevista, Herman vinculó el viaje y el encuentro con el Papa con una necesidad más profunda de las personas: la búsqueda del vínculo con los demás.
“Creo que es una invitación para todos, en realidad, a reconocer el valor de la Iglesia, reconocer el valor de la familia, ver a la Iglesia como familia, como una comunidad que de adentro nuestro reclama un deseo de encuentro”, planteó.
Según explicó, esa búsqueda de encuentro excede incluso el ámbito estrictamente religioso y forma parte de la propia condición humana. “Nuestra identidad profunda es la de ser hombre y mujer en relación. No nos identificamos solos”, comentó, para luego remarcar que el aislamiento prolongado puede generar tristeza y afectar profundamente a las personas. “En el fondo es la relación, el vínculo con el otro. Algunos filósofos hablan del amor, el amor como sentido de relación, de vínculo, de encuentro”, concluyó.
Fuente: RegiónNet.







